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A PASO DE PINGUINO SE FORTALECE LA ORGANIZACIÓN POPULAR:

Domingo 10 septiembre 2006

Si un movimiento u organización reniega de su carácter político, es nuestro deber sospechar de ellos, pues estarán olvidando cuál es el origen de nuestra condición y, por lo tanto, qué es aquello contra lo que hay que luchar

Los sucesos que se desarrollaron durante el mes de Mayo del 2006 en Chile, a pesar de haber sido un millón de veces analizado por periodistas, políticos u opinólogos de farándula, merecen, sin duda, un especial espacio en los medios de información políticos que propagandizan la transformación radical de la sociedad, por lo mismo, también en Negación de la Negación. Ahora, tiempo después, cuando los ánimos ya se han calmado, es aún más preciso mantener la discusión en torno a los movimientos que se han ido alzando, de modo que logremos perfeccionar aquellos que vengan a futuro tomando en consideración los errores cometidos y los logros realizados

Por lo demás, es sumamente importante que nos dediquemos a entregar una perspectiva distinta al análisis artificioso, forzado, que oímos permanentemente en televisión y que busca desvirtuar las acciones que los representantes del pueblo emprenden. Es por esto también que nos dirigimos a un liceo secundario, no con el afán de captar las impresiones de los voceros nacionales o uno que otro futuro dirigente RN o UDI o futuro explotador de sus propios compañeros de curso, sino simplemente, buscando a un estudiante secundario común y corriente, tan anónimo como la mayoría de los que participan en los procesos sociales. Preguntamos desde nuestra militancia periodística y no desde la objetividad falsamente pretendida de los periodistas del mercado.

Sebastián Lara? / Liceo Aplicación / IV c

¿Qué te parece que todas las tendencias políticas confluyan en el movimiento estudiantil?

En un sentido es súper bueno, por el hecho de que se discrimina la opción de que este movimiento se está politizando por sólo una tendencia. Desde un principio, nosotros dijimos que esto no era un movimiento político, aquí los colores políticos no influyen, vamos por una causa más concreta (...) todos confluyen en solo una decisión que es derogar la LOCE. (...)Nosotros estamos claros que por parte de la derecha hay un aprovechamiento político agarrándose de esta situación de los secundarios para demacrar mucho más a la concertación de lo que ya está. (..)nosotros sabemos a lo que quiere jugar la derecha con esto y dentro de su juego no nos vamos a entrometer (...) aquí las decisiones son totalmente autónomas, de cada persona, cada persona tiene derecho a hablar, a dar su opinión, y de eso se llega a un consenso, o sea, la mitad más uno y el resto acata. Es así de simple.

¿Qué les parece el uso de la violencia en el conflicto?

El uso de la violencia (...) siempre parte por parte, valga la redundancia, de carabineros, ellos son siempre los que dan el pie para este hecho. (...) no esperemos que esta gente se quede tranquila sin hacer nada y obviamente que algún grupo de exaltados va a comenzar a tirar piedras. Ante esto, el uso de la fuerza policial tiene que ser en justa medida con respecto a los desmanes y no en exceso, no cometer abusos con respecto a esto, o sea, nosotros condenamos todo tipo de exceso por parte de las Fuerzas Especiales.

¿Se legitima entonces, al menos como autodefensa, el uso de la violencia?

El uso de la violencia nosotros nunca lo proponemos pero yo no te puedo hablar por esas personas que sí se exaltan, que quizás son antisistémicos. Como tú bien decías, el uso de la fuerza policial está protegido por el gobierno, estos tipos no dan la cara, ni siquiera tienen algún tipo de identificación con la que nosotros podamos reconocer quienes fueron las personas específicas que agredieron a los escolares o a los periodistas.

¿Cuáles son los errores de cómo el gobierno ha administrado el conflicto?

El gobierno, desde un principio, no ha sabido manejar esta situación, nos subestimaron mucho en el sentido de que pensaron que era solamente una jugarreta de los secundarios, y no se le ocurrió que esto iba mucho más allá.

¿Crees tú que existe un error a nivel de estructura económica que permite esto y que va a posibilitar que surjan muchos más movimientos reivindicativos?

El problema de la educación hoy en día pasa por el tema de la LOCE, o sea hay un problema constitucional ahí, que es por eso que estamos en esta situación. Nosotros queremos que se derogue completamente esa ley. El hecho de que cualquier persona pueda poner un colegio, sin control de calidad de educación, eso es un tema social muy profundo.

La prensa ha dejado entrever un supuesto quiebre en la organización secundaria, ¿existe efectivamente este quiebre?

El quiebre no existe, soy súper enfático, los estudiantes siguen igual de unidos que el primer día de asamblea general. Todo esto se debe a un mal entendido que se dio, es una medida del gobierno de apuro, que el gobierno tiene miedo que todo esto se le escape más de las manos(...) Este supuesto quiebre, quiebre que no existe, lo generó el gobierno, y la prensa también se ha encargado de masificarlo, de agrandarlo, de hacerlo más macro. Se intenta también dar la imagen de que el conflicto esta ad portas de solucionarse, ¿qué hay de cierto en eso? El gobierno manipula la prensa como quiere, sobre todo el canal del Estado, lo muñequea. (...) hasta el momento, no hay ningún gran acuerdo con el gobierno, y seguimos en eso. Ha habido un avance pero es mínimo.

¿Qué crees que gatilló la masividad que el conflicto tiene ahora?

Los estudiantes siempre hemos sido bien cubiertos por la prensa en todas las movilizaciones que hemos tenido, (...) A nosotros nos tildaron de delincuentes, de lumpen, y eso gatilló, para que no nos trataran más así, que nosotros pasáramos a las tomas de los liceos. Esto nadie se lo esperaba, esto de tomarse un liceo no se veía tan macro como ahora desde el gobierno militar. (...)

¿Cuáles crees tú que pueden ser los efectos del movimiento estudiantil sobre la conciencia y el nivel de organización de otros sectores del país?

(...)Uno a través de esto de a conocer a la gente de que sí se puede, de que no todo son marchas, de que no todos pueden ponerse a tirar piedras, sí se puede organizar una toma, medidas de presión efectivas. Esto también sirve para dar cuenta a la sociedad de que estamos luchando por ellos también, por sus hijos, que en el fondo es a ellos a quienes les va a ayudar más a fondo este tema, porque sabemos que esta no es una cuestión de un año para otro, que quizás cuando nosotros estemos saliendo recién la LOCE se derogue. Estamos luchando más por ellos que por nosotros. Entonces son como ejemplos a seguir, de que sí se puede. Una vez que se llegue a acuerdos con el gobierno, ¿los estudiantes se están proyectando en una organización estudiantil que continúe o todo se acaba con los acuerdos? La organización estudiantil siempre ha existido, la ACES, que congrega al Liceo de Aplicación y a otros 68 colegios, siempre ha existido, siempre se están juntando, a ver que pasa, a tratar temas. Ahora también va a existir la comisión, (...) nosotros hemos pedido que trabaje directamente con el gobierno y con toda la gente que esta a cargo de esta situación, apoderados, profesores. (...) La organización siempre ha existido y nunca va a dejar de existir tampoco. * * * *

Sin duda que de un proceso de movilización tan masivo, tan cubierto por los medios de comunicación y también por la prensa política revolucionaria, tan discutido y con tantas repercusiones en distintos ámbitos, (legislativo, gubernamental, social, organizacional, etc.) es posible realizar, ahora ya en tiempos de paz, un análisis sobre los beneficios logrados y los errores cometidos. Este análisis es necesario por cuanto nos servirá para orientar a nuestra clase en sus posteriores manifestaciones, y para el perfeccionamiento de nuestro quehacer político como sujetos concientes de la explotación que nos aplasta. Una entrevista como ésta es sin duda un buen comienzo para dar pie a este análisis, porque ilumina elementos centrales del actual movimiento estudiantil. Un primer elemento que se nos presenta es el de la despolitización del movimiento. Los estudiantes fueron siempre enfáticos en que el movimiento no era un movimiento político, que su blanco más profundo eran las reformas constitucionales de la educación, el tema de la LOCE, y que esto se manifestaba de forma positiva en el hecho de que estudiantes militantes de diversos partidos políticos o con distintos planteamientos fueran todos de igual manera incorporados. Pero esto no debiera dejar de parecernos sospechoso. Que los estudiantes hallan enarbolado desde un comienzo el arma de la despolitización de sus demandas para lograr una mayor cobertura y apoyo y también lograr posibilidades de conversar sobre acuerdos con el gobierno, manifiesta algunas falencias del mismo movimiento. Podemos decir que el movimiento estudiantil es un movimiento organizado de manera gremial, que reúne a cierto número de integrantes de acuerdo a la ocupación de estos mismos, en este caso estudiantes, sin importar, por ejemplo, la clase de la que provienen. A primera vista, esto podrá parecernos legítimo y hasta bueno, pero un movimiento realmente conciente de la explotación que vive la clase de quienes no tienen capital, en sus trabajos, en la educación de sus hijos, en sus viviendas, en sus hospitales, un movimiento que realiza una lucha de clase, no reparará en asumir que su lucha es esencialmente una lucha política y económica, al contrario de lo que el movimiento gremial estudiantil insistió en establecer: el carácter apolítico de sus demandas.

Esto es principalmente porque un movimiento con conciencia de clase sabrá reconocer que el origen de la miseria de nuestra clase trabajadora es la explotación que el sistema político y económico imperante sostiene sobre ella. Por lo mismo, si un movimiento u organización reniega de su carácter político, es nuestro deber sospechar de ellos, pues estarán olvidando cuál es el origen de nuestra condición y, por lo tanto, qué es aquello contra lo que hay que luchar.

Nuestra sospecha se reafirma con algunos otros elementos del movimiento como, por ejemplo, el rechazo a las manifestaciones violentas, incluso el rechazo a las marchas, sus convocatorias a proceder tomándose los liceos sin provocar mayores perjuicios al orden público ni a la propiedad privada, sus llamados al diálogo, en fin, un número importante de medidas y actitudes que tomó el movimiento que se mantienen siempre en los márgenes de un discurso institucional, no muy distinto al brindado por el mismo gobierno.

Pero si bien hasta el momento hemos creído necesario plantear estas deficiencias del candente movimiento estudiantil, es preciso que rescatemos algunos de los efectos que este mismo tuvo en distintos ámbitos. Una de las grandes enseñanzas que nos deja el conflicto estudiantil chileno es que no debemos confiar en la falsa disposición de los gobiernos de turno a solucionar nuestros problemas reales. Este nuevo circo concertacionista quiere hacernos creer que todo puede ser solucionado si presentamos nuestras demandas al gobierno y dialogamos con ellos y que, por lo tanto, cualquier otro tipo de manifestación es injustificable, innecesaria, absurda. Sin embargo, el mismo movimiento secundario se encargó de demostrar que esto es una farsa, que con este tipo de discursos sólo buscan controlar a los sectores potencialmente subversivos de este país.

La lucha de los secundarios, pone en tela de juicio cada uno de los discursos gubernamentales, que intentan incesantemente hacernos ver que todo está bien y que Chile crece a paso firme. Y en cierto modo tienen razón, pues este país, a medida que se hace más “democrático”, a la vez se hace más desigual, los empresarios explotan cada vez más y la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor; es decir, Chile crece a paso firme en cuanto a las desigualdades sociales.

Ha quedado de manifiesto también que los medios de comunicación masivos, la prensa oficial, no reparan en manipular la información según convenga al gobierno o a los empresarios. Permanentemente durante los meses de Mayo y Junio la prensa jugó un papel importante, al hacer que la opinión pública dejase de apoyar el movimiento, diciendo que éste ya estaba quebrado, dividido, politizado, que se habían logrado acuerdos y que la continuación de las movilizaciones era absurda. Los medios de comunicación jugaron un rol importantísimo para hacer creer a la gente que el discurso presidencial solucionaría el problema de la educación, forzando al movimiento estudiantil a retroceder un momento. Sin embargo, nada se ha solucionado aún acabadas las manifestaciones, la comisión de educación es sólo una maniobra sucia de control del conflicto, pero que no tardará en quedar en evidencia.

El gran movimiento estudiantil dado en el país recientemente, junto con el gran apoyo transversal que recibió de parte de todos los sectores, no nos debe cegar. Si bien el argumento de la LOCE, como razón de fondo de este conflicto, no es una mera parcialidad reivindicativa, como suele suceder en este tipo de conflictos, debemos ser enfáticos en dejar claro que el fondo del conflicto y de todos los conflictos sociales, pasan por las condiciones miserables que genera la economía imperante. El Sistema económico capitalista utiliza todos los medios para perpetuarse sin importar si perjudican, explotan o asesinan sistemáticamente al pueblo. Lo único que realmente les importa, es mantener el estado de las cosas, para seguir eternamente llenándose los bolsillos.

Por Silverio e Isabel.

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