Represión en Cárcel de Brasil
Fines de octubre 2006 el gobierno de Sao Paulo decidio trasladar a los extranjeros a una sola penitenciaría, calificada como "Hotel de cinco estrellas"-excluyendo algunos casos- ; entre los detenidos en esta penitenciaria se encuentran dos Presos Politicos ; La siguiente declaración fue realizada por la población penal luego de la brutal represión y allanamiento que duraron un dia entero.
DECLARACION PUBLICA PRESOS EXTRANJEROS em LA PENITENCIARIA DE ITAI - SAO PAULO - BRASIL
AL OBSERVATORIO DE LAS VIOLENCIAS POLICIAIS-S.P
A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
A NUESTROS FAMILIARES Y AMIGOS
A TODA LA SOCIEDAD CIVIL
“CARCEL DE CINCO ESTRELLAS O GUANTANAMO EM SÃO PAULO”
Como ustedes deben estar enterados el día 23 de noviembre fuimos asaltado sin previo aviso por la fuerza de choque GIR. Esta actitud violenta demostrada por el Director: Carlos Benedito Magno Micano, choca con nuestra buena voluntad demostrada durante más de un mes a la espera de los servicios que deben ser suministrados por la institución, como son el proveernos de ropa, colchones y cobijas.
Nuestras solicitudes han sido respondidas a través de la “faxina”, prometiéndonos semana tras semana que van a llegar, pero hasta la fecha no han sido atendidas. Que tengamos paciencia...!
No hemos tenido la oportunidad de hablar con ninguno de los directivos, pues hasta la fecha ni el Director de la prision, ni el director de disciplina, ni de trabajo, ni de asistencia social han venido a decirnos cual es el objetivo o la razón de nuestra presencia acá y cuáles van a ser las facilidades que vamos a tener para agilizar nuestros procesos ante la ley, según lo han hecho saber a los cónsules y abogados que han llegado hasta acá.
Mientras esto acontece, las personas que han tratado de “exigir” el derecho de vivir con dignidad en un medio de por si difícil, han sido transferidas y castigadas con seis meses adicionales a su condena.
Se nos dice por intermedio de la “faxina” que poco a poco la normalidad regresará a la prisión, pues esta era una cárcel destinada a estupradores. Así las cosas, parece que heredamos el título y el tratamiento como tales: confinamiento de 16 horas, puertas cerradas durante el día y encierro a la hora del almuerzo; lo que reduce a cuatro horas los espacios nuestros y aumenta a 20 las horas que permanecemos encerrados.
Hemos soportado con dignidad el dormir en el suelo, con ropa vieja, sin mantas, sin un radio y sin TV, evitando el ser tratados como insurrectos o personas con problemas de “adaptabilidad”. Hemos aguantado un clima hostil con temperaturas en extremo bajas o altas y a nuestras dolencias corporales nos han respondido con atendimientos que rayan en la mediocridad y la indolencia.
Pero con todo esto, seguíamos tranquilos pensando en las promesas de que pronto ganaríamos la confianza de los directivos y así ganar los espacios a los cuales tenemos derechos.
El día 23 de noviembre, supimos finalmente de nuestro Director Carlos Benedito Magno Micano, hizo su entrada triunfal a las 7:30 de la mañana, al son de una granada explosiva, seguida de disparos de escopeta, gritos, y amenazas de 50 hombres del GIR y por supuesto, la conminación de permanecer en el suelo de la celda mientras se iniciaba para nosotros el advenimiento de nuestras prerrogativas por las cuales nos habíamos sacrificado.
Fuimos sacados desnudos, azuzados con gritos y golpes de bastones de mando que al paso de los perros, hacían que nuestras figuras adoptaran máscaras grotescas de terror ante los fusiles, los gritos y los perros que se babeaban en nuestras piernas.
Escenas dantescas de cárceles de Bagdad y Guantánamo desfilaban como en una pesadilla delante de nuestros ojos, siendo nosotros mismos los protagonistas de tan macabras escenas... 10 horas de terror, desnudos y sin alimentos.
Cuando finalmente regresamos a las celdas, nuestro miedo se tornó en incredulidad ante lo que nuestros ojos veían: nuestras exiguas propiedades nadaban entre detergente, alimentos y medicinas que en una forma salvaje formaban un amasijo de violencia y sin razón.
Así nuestro Director con nombres y apellidos papales, se despedía de su brillante presentación.
Es la hora de abrir los ojos ante las organizaciones nacionales e internacionales, del sistema penitenciario brasilero, del Ministerio de Justicia, de ONG`S, Consulados, Comisiones de Vigilancia de Derechos Humanos, y a toda la sociedad civil, de este oscuro personaje del cual no conocemos sino su violencia e ineptitud para dirigir esta institución y que debido al perfil de psicópata exhibido, puede tornar este lugar al cual supuestamente llegamos para alcanzar nuestra libertad, en una tumba prematura para nuestras aspiraciones de tornar a nuestros respectivos países.
La versión que ha dado el Brasil ante el mundo, es que nos encontramos en un hotel cinco estrellas, pero la versión que deben constatar: La Justicia, La Prensa y Las Organizaciones Internacionales, es que nos encontramos en un lugar terrible que no sabemos porque fuimos trasladados aquí, no tenemos el conocimiento de lo que nos espera en el futuro, pero lo que sí sabemos es que la persona que dirige nuestros destinos está más dispuesto a terminar con nuestras ilusiones de libertad, que a concederla, está más dispuesto a avasallar nuestros derechos como seres humanos que a respetarlos: un tal Carlos Benedito Magno Micano.
Denunciamos estos hechos a la comunidad nacional e internacional y solicitamos toda la solidaridad posible.
Itai, S.P, 26 Noviembre 2006


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