Los y las docentes luchamos por un salario digno y una educación de calidad

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal se presentó en varios medios para hablar sobre el conflicto docente. Nosotros, nosotras, no podemos evitar desmentir las falsas declaraciones de la gobernadora, que sólo tuvo como objetivo difamar nuestras justas exigencias por un salario digno y por una educación de calidad.

En varias declaraciones, la gobernadora se centró en la necesidad de que los niños y niñas vuelvan a clases y de lo importuno de las medidas que los y las docentes hemos decidido. Señora gobernadora, nosotros/as también queremos que nuestros niños y niñas vuelvan a las aulas, por eso exigimos que la provincia solucione los problemas edilicios: no podemos aprender nada de techos que se caen sobre nuestras cabezas. No podemos estudiar cuando no hay agua potable o estufas en invierno. Tampoco podemos pensar si tenemos hambre. Recuerde que fue usted la que recortó la asistencia a comedores en escuelas públicas.

Justamente, también dijo que "la escuela pública cada vez es más un lugar para los pobres" pero no dijo que la única respuesta de su gobierno frente al hambre, fue más ajuste y tarifazos. Esbozó algunas lágrimas frente a las cámaras cuando dijo que es necesario volver a clases para que "los chicos no estén en el pasillo". Nos alegramos de que al fin se haya dado cuenta, que la escuela es para los niños y niñas una segunda (o primera) casa y que los/las docentes no cumplimos solamente la función de enseñar; sino que nuestra vocación nos exige a enseñar que si la vida no es digna, dignidad será luchar para cambiarla.

Si a usted le interesan tanto los niños y las niñas que hoy no tienen clases, pregúnteles entonces, por qué ellos/as y sus padres, nos apoyan en cada marcha, en cada asamblea, en cada petitorio.

Señora gobernadora, usted dijo que su gobierno nos convocó a "10 reuniones, con 6 propuestas, cada una mejor que la anterior, considerando todos los ítems que se venían planteando y siempre la respuseta al final de la reunión fue paro", pero nunca contó que la propuesta que nos hizo fue de aumentar nuestro salario sólo un 18% en ¡4 cuotas! cuando la inflación hoy supera esa cifra. Tampoco contó que en las siguientes reuniones, sólo nos propuso un aumento de 1 punto a pagar en 3 cuotas sumado a algunas migajas para superar la inflación.

También ha dicho que los y las docentes no les enseñamos nada a los niños y niñas, que nunca recorrimos un barrio, que no sabemos la situación que se vive. Señora gobernadora, nosotros y nosotras somos trabajadores, que vivimos en barrios pobres abandonados, porque su gobierno (como los anteriores) no ha solucionado los problemas estructurales de cloacas ni de asfaltos.

Nosotras y nosotros corremos contra el tiempo para llegar a todas las escuelas donde brindamos clases, y no sólo enseñamos matemática o lengua, sino que contenemos a los niños y niñas que vienen con las manos vacías golpeados y golpeadas por la realidad de miseria a la que su gobierno nos quiere acostumbrar.

Nosotras/os trabajamos por un salario de migajas mientras usted se decreta aumentos cada año. Nosotros/as apenas llegamos a los $10mil mientras usted goza de un salario que llega a los $80mil mensuales. Nos acusa de ausentarnos, como si nosotros/as no tuvieramos el derecho a gozar de licencia ante enfermedad, maternidad o paternidad, mientras que usted cumplió record de faltazos en la legislatura.

No mienta más gobernadora.

Los maestros y maestras luchamos por un salario digno, porque es nuestro derecho llegar a la canasta básica.

Los maestros y maestras luchamos por una educación de calidad y exigimos que cada escuela tenga resueltos los problemas edilicios.

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