Defendamos los derechos de las y los trabajadores

El gobierno de Macri no quiere esperar un segundo luego de su triunfo electoral para mostrarle a los empresarios de este país que gobierna enteramente para ellos y que aspira a ejecutar las reformas que le exigen en linea con los reclamos del Banco Mundial, el FMI y la OCDE. Así, apenas pasadas algunas horas de las elecciones ya se habían publicado los aumentos en las naftas que empezarían a regir ese mismo día y una semana después el presidente encabezó un acto en el que anunció su primera tanda de iniciativas frente a la presencia del arco patronal, la Corte Suprema, la conducción de la CGT y gobernadores, intendentes y representantes del PJ. Allí el jefe de Estado anticipó el tarifazo en los servicios públicos, un nuevo ajuste en el Estado y reformas de claro cuños neoliberal en el sector previsional, de salud, educativas, judicial, tributaria y laboral, todas ellas dirigidas a producir una brutal transferencia de recursos de la clase trabajadora a las patronales. Como "broche de oro", el mandatario no tuvo mejor idea que designar al titular de la Sociedad Rural Argentina, Miguel Etchevehere, al frente del Ministerio de Agricultura. 

A pesar de la insistencia oficial en que la reforma laboral impulsada no sería "a la brasileña", apenas después de los anuncios en el CCK, se difundió el borrador del proyecto de ley que implica, lisa y llanamente, una declaración de guerra hacia las y los trabajadores. Se prevee reducir las indemnizaciones para trabajadores no registrados; se habilita a negociar un Fondo de Cese Laboral (una especie de seguro de desempleo acumulado con aporte de los patrones y trabajadores); se crea un "banco de horas" que elimina las horas extras; se habilita la tercerización laboral con la figura del trabjador autonomo dependiente al que tiempo que se exime a las empresas de responsabilidad por la subcontratación; se iguala ante la justicia la figura del empleador y del asalariado, alegando una cooperación entre las partes, lo cual tiene efectos ya que estaría eliminando la prioridad que tiene el trabajador como paradigma en la legislación vigente por ser la parte débil en el contrato; mientras se intenta avanzar contra los convenios colectivos y contra los sindicatos con inscripción gremial simple.

Esta reforma apunta al corazón de lo que según la clase empresaria son los problemas de nuestro país: "los costos laborales", es decir, liquidar el salario y las condiciones de laburo para aumentar las ganancias de los patrones. Esto cuando el salario minimo en Argentina no cubre la mitad de la canasta básica familiar, muy lejos de la situación que registran los balances con beneficios extraordinarios de las principales empresas que operan en nuestro país. 

Por supuesto, para avanzar en la aprobación de esta reforma, el oficialismo cuenta con el aval complice de un sector importante del peronismo y la burocracia sindical. Por ejemplo, uno de los triunviros de la CGT, Héctor Daer, dijo que revisarán el proyecto para que "no haya ninguna trampa en la letra chica", ¡o sea que en lineas generales avalan este proyecto que arrasa con la mayoría de los derechos de las y los trabajadores! La burocracia avala este ataque brutal a cambio de la preservación de su modelo de unicato sindical. 

Rechazamos este proyecto de flexibilización laboral de graves consecuencias para la clase trabajadora y la complicidad del PJ y la burocracia sindical. Creemos que es necesario comenzar a articular desde ahora mismo la resistencia a esta reforma para salir a las calles con fuerza y en unidad con todos los sectores dispuestos para hacer masivo el rechazo, y multiplicar todas las iniciativas en ese sentido.

Abajo el proyecto de flexibilización laboral de Cambiemos

Unidad en las calles contra el ajuste y la represión

Defensa de los convenios colectivos, las paritarias y todas las conquistas de la clase trabajadora

Abajo el proyecto de flexibilización laboral de Cambiemos